Que extraño se ha vuelto el ambiente en nuestra ciudad, día de lluvia y un olor a día de campo lluvioso, cuando sentimos ese olor a tierra mojada que siempre nos recuerda algún momento de nuestra niñez. Pero, día sin lluvia y algo extraño sentimos en el aire, un olor que en algún momento inundo nuestra ciudad, pero no queremos asumirlo e identificarlo nuevamente, ese olor que proviene a los matadero de cerdo otra vez en nuestras narices y que casi ya no identificamos por la costumbre que se ha esta volviendo.
Ojala que alguno de los 5 “grandes candidatos a alcalde” sumen este tema a su agitada agenda, para que Chillán no se vuelva un Talcahuano 2.

